viernes, 30 de octubre de 2009

Descubre la ciencia de la meditación

La meditación se centra en generar más luz y claridad en nuestro adentro. De la misma forma que al encender el interruptor de una habitación la oscuridad se esfuma, cuando la meditación enciende tu centro interior y tus chakras, la personalidad, con el falso ego y sus múltiples máscaras se destrozan.

Despertar al poder del alma, agigantarnos interiormente con la conciencia, expandiendo el nivel de vibración y generando alegría, gozo, contento y creatividad a tu vida. La meditación puede realizarse primeramente de forma individual y también en pareja para canalizar la energía recogida. En pareja las meditaciones tántricas potencian el vínculo y la atracción.

Es una sanación interior ya que el alma humana ha sido muy lastimada con toda clase de inventos y creencias: la culpa, el miedo, la represión, el tabú sexual y la muerte. El ocultamiento de la felicidad y el bienestar en pos de la carencia y la parquedad.
Meditación es la renovación parcial o total, (depende de cada uno) de las lastimaduras emocionales y los conflictos mentales que se llevan dentro. Si tienes miedo, al meditar surgirá el amor. Si tienes pereza, surgirá la voluntad. Si tienes carencia emergerá la sensación de abundancia. Y esto sucede por despertar el potencial de cada uno de los chakras.

El camino meditativo tiene muchos paisajes, uno se ve a sí mismo, se siente, no como lo ven los demás ni como se ve a sí mismo sino como quien uno es realmente. Esta medicina trae celebración y alegría, ya que la vida es un juego. La meditación no es algo serio ni un esfuerzo, tiene que dar placer. Como una ducha otorga un refresco al cuerpo o una comida rica trae placer al paladar, las meditaciones son un néctar tanto para el cuerpo, la energía y las emociones

La danza consciente es el retorno a la naturaleza humana. Por ejemplo en la danza de la diosa Kali, uno expresa todo su poder, libertad y desenfreno. En cada danza se busca fundamentalmente que el cuerpo elimine la tensión y la represión en algunas áreas para que se libere. Esta primera liberación del cuerpo es seguida por la liberación de energía. La música, los ritmos y la respiración de limpieza harán que las emociones y la mente suelten el control.

El enorme poder, apertura, desnudez interna y gozo que se experimenta en las danzas étnicas son como el riego del jardinero a las flores. Vuelves a sentirte ancestral, natural y conectados a la vida.

El cuerpo físico se ve enormemente beneficiado con el calor y la energía que despiertan las danzas. Antes de realizar las ásanas de yoga, las danzas son el preámbulo perfecto para su correcta práctica.

Como el yoga sostiene, asimismo que podemos ser fluidos y flexibles como un río, la danza con conciencia meditativa, puede aportar un cambio profundo en el estado interno de quien las realice.

La rigidez es igual a muerte. Por ello, la flexibilidad y liviandad que las danzas proporcionan es la inyección energética natural y un regalo para el cuerpo y el alma. Puedes sentir que te transportas cuando danzas. Y esto tiene una explicación. Si te despojas de los horarios, la rutina, las preocupaciones y los condicionamientos, ¿qué queda? Pues, es el florecimiento de la propia naturaleza intrínseca: el poder, la alegría, la paz de espíritu, la sensualidad.

La danza devuelve la naturalidad perdida por el camino, derrumba las máscaras del ego, paga las deudas con el corazón.

Cada vez que dances, en solitario o con tu amante, pon música con tambores o música tribal, siente que se abre tu pecho en cada respiración, también las células y los órganos danzan, la sangre fluye, los músculos se calientan y el alma brota. La respiración es el motor para que la energía suba. Inhala por la nariz y exhala por la boca en todo momento, conscientes y alertas a la subida de la energía por los chakras.

A la energía Kundalini se la activa también por medio de las danzas, el fuego serpentino se expandirá por los canales y alimentará cada uno de los centros energéticos. Haz de la danza una meditación, cuando es en pareja es mucho más poderosa, y se intercambian a través del aura o campo energético la nutrición equilibrada entre el yin y el yang.

El enriquecimiento es poderoso, la conciencia sobre la energía se abre y la sabiduría innata se manifiesta desde el cuerpo al alma sin pasar por la mente. La danza abre las barreras que los malos hábitos o los condicionamientos han cerrado. Abre las emociones, la confianza y libera las tensiones.

El cuerpo se desbloquea sobre todo en la zona sexual y la cabeza, y surge el disfrute, el silencio mental, la sincronía con el universo y toda la Creación. Además, se liberan los dolores en la espalda y los dolores emocionales. La catarsis está disponible, la liberación es el mayor beneficio de la danza yóguica, consciente, meditativa, tribal.

Casas astrales

La carta astral está dividida en doce casas que empiezan en el ascendente, indicado también como la casa número uno.

Las casas afines forman grupos de a tres que se denominan trígonos. Las casas tienen íntimas coincidencias según pertenezcan.

Primer trígono: Casas I, V y IX: la vida. Refieren a la vida personal, la familia y la espiritualidad.

Segundo trígono: Casas II, VI y X: la acción. Representan la vida material, el trabajo, la profesión y los éxitos. Revelan el pasado.

Tercer trígono: Casas III, VII y XI: las relaciones. Simbolizan las relaciones familiares, conyugales y alianzas comerciales. Inserción en el mundo social.

Cuarto trígono: Casas IV, VIII y XII: los fines. Interpretan a las realizaciones personales, la vida espiritual y el temor a la pérdida de la libertad. Herencias.

A su vez, cada casa tiene sus propios rasgos que la distinguen de las otras, que resaltan los aspectos primordiales del individuo. Se ordenan de acuerdo al Zodíaco, donde Aires es la casa 1, Tauro la 2 y así sucesivamente.

Casa Uno
La Casa Uno se corresponde con el primer signo zodiacal: Aries. Significa la vida en sí misma, el comienzo. Es la casa relacionada con la personalidad, el temperamento de la persona, la forma de mostrarse al mundo, tanto en el aspecto físico como en su carácter. Casa Uno también indica la forma de plantarse frente a los problemas.

La visita de un planeta a esta casa impulsa la natalidad y el instinto de conservación.

Esta casa revela lo más íntimo del ser humano, lo que no se puede ocultar ni a la mirada introspectiva propia, ni al juicio de los otros.

En este domicilio astral, el genio y la figura del individuo quedan expuestos con detalle, una inclinación que no sucede con las otras casas.

Casa Dos
Es la casa de los bienes materiales e indica la manera como se desenvuelve la persona para resguardar su patrimonio o la forma en que arriesga sus posesiones.

Representa las actividades que tienen por finalidad la producción de ganancias firmes, que otorguen la seguridad que el dinero simboliza para el nativo.

La acumulación de fortuna está fijada en este domicilio astral como el rasgo más importante.
Es la casa natural de Tauro, que le imprime su carácter dominante y laboriosidad. La posición de Saturno en esta casa puede transformar el deseo de progreso en avaricia y egoísmo.

Los placeres terrenales son propiciados por la visita de Júpiter y Venus, planetas hedonistas si los hay.

Casa Tres
La tercera casa expresa las relaciones que se establecen con la familia, los amigos y el entorno social.

Es el lugar de las comunicaciones, de la forma en que se instauran las redes afectivas, de cómo se derriban las barreras de la incomprensión.

La Casa Tres muestra el tipo de mentalidad del individuo, su educación y cultura, que le permiten crear lazos firmes con su medio.

Este domicilio astral se corresponde al signo de Géminis y es el lugar del intercambio de ideas y de la mente rápida.

Los viajes cortos están ubicados en esta zona, igual que todo lo relacionado con el lenguaje y los escritos. La facilidad de adaptación a situaciones nuevas, le abre las puertas cerradas.

Casa Cuatro
La cuarta casa representa el hogar paterno, la relación con los progenitores, el sentido del deber filial y la lealtad a los orígenes.

Indica también los cambios de residencia, el principio y el tránsito por la vida y las dificultades para cortar el cordón umbilical. Muestra a un individuo que prefiere la intimidad del hogar antes que la vida pública, un ser receptivo y sensible, respetuoso de la historia familiar.

La Casa Cuatro se corresponde con el cuarto signo del Zodíaco, Cáncer, que aporta su carácter melancólico e introvertido, con temor al futuro y una afinada intuición.

Es el domicilio de la reflexión profunda, las relaciones estables, el hogar cálido que está siempre esperando.

Casa Cinco
Representa la paternidad, la crianza y la relación con los hijos, la educación y los valores que trasmite a su descendencia.
Corresponde al signo de Leo y guarda las connotaciones propias que da la regencia del Sol.
La quinta casa refiere a la creatividad, a las ideas superadoras. También es domicilio de los placeres, de la vida activa, de los deportes y actividades recreativas.
Las relaciones amorosas y las ligazones afectivas se ubican en esta zona del Zodíaco, lo que indica la necesidad de captar el amor de los que los rodean. De igual forma, se marca la tendencia pedagógica, el sentido de lo lúdico y el cuidado del aspecto exterior, especialmente lo referido a la ropa. Grandes romances.

Casa Seis
Casa natural de Virgo y del planeta Mercurio, está dentro del trígono de la acción. Significa la acción en todas sus dimensiones: desde lo personal y cotidiano, hasta los planes comunitarios.

Representa el esmero en la alimentación, la vida sana y la disciplina férrea para todo lo que se propongan.

Domicilio original de las personas trabajadoras, sensatas, con un gran sentido del deber y con profundos sentimientos solidarios, siempre dispuestos a ponerse al servicio de los demás.

La acción marca comportamientos piadosos con todos los seres sobre la Tierra, valoración del trabajo de los colaboradores, amor por los animales domésticos. La autoridad y la disciplina son propias de esta zona.

Casa Siete
El hogar de las sociedades, ya sea de las comerciales, alianzas y convenios productivos, o del matrimonio, una sociedad que también necesita alianzas y contratos entre cónyuges.

La Casa Siete también es el domicilio de Libra, que aporta el sentido del equilibrio y la negociación. Estos atributos permiten manejar con diplomacia todos los asuntos de las distintas formas de asociación por las que se atraviesa en la vida.

Esta zona astral alberga a personas nobles y valientes, con actitudes extremas que van desde el pesimismo más negro, al optimismo más pueril. Agradables y seductores, un día se convierten en tercos y fastidiosos en cualquier momento, por razones desconocidas.

Casa Ocho
Pertenece al trígono de las finalidades, en este caso, de la finalidad póstuma. Es la casa de la muerte y del renacimiento en ciclo permanente.

Es el lugar de los cambios, de la evolución de la vida y de los sentimientos que acompañan las etapas de transformación del individuo.

Es el hogar del riesgo, de la destrucción de lo tradicional y la construcción de lo nuevo, de la atracción por lo desconocido, lo que está más allá del saber humano.

Se corresponde con Escorpio, que es el signo de la seducción y los apetitos sexuales, lo que aporta a los nativos de esta casa la capacidad de aceptar los opuestos de la existencia.

Se reconoce como zona de las herencias, del control de las finanzas familiares y empresariales.

Casa Nueve
Es la casa del pensamiento. El lugar de los ideales sublimes, la conciencia, las guías espirituales y las meditaciones filosóficas.

Significa también el desapego del entorno más cercano y la aspiración hacia horizontes más amplios, tanto físicos como mentales.

La correspondencia con Sagitario le aporta la inteligencia y necesidad de profundizar los conocimientos a través de una educación sistemática.

Los viajes largos y la residencia en el exterior se ubican en esta zona, de igual manera que el gusto por los idiomas y la capacidad de generar operaciones aduaneras.

Opuesta a la Casa Tres de las relaciones externas, la Casa Nueve indica la necesidad de ahondar en la psiquis propia y ajena.

Casa Diez
Esta es la casa de la proyección social y profesional. Esta zona trata de la vida pública, la imagen que se proyecta hacia el medio, la vocación y las realizaciones personales.

Todo lo referente a la vida social, la exposición en distintos lugares, está ubicado aquí. También, lo está la forma en que el individuo se desenvuelve en entornos hostiles y la disciplina severa que se impone para lograr los objetivos.

La décima casa del Zodíaco es el hogar de Capricornio, que le agrega la característica de sacrificar mucho de sí y de otros para satisfacer su ambición.

También es el lugar donde se ubica la relación más íntima, el trato con la madre y la forma en que conserva ese lazo a través de la vida.

Es la casa de los amigos y conocidos, los clubes, las fraternidades, los contactos diarios y superficiales, las simpatías de otras personas hacia el individuo, las protecciones, las esperanzas, los proyectos y planes, los beneficios económicos derivados de la profesión o trabajo.

Casa Once
Es la casa de la amistad. Coincidente con el signo de Acuario, esta undécima zona astral es el hogar de las relaciones amistosas, de la confraternidad y lealtad.

Es el lugar de la afinidad con personas ajenas a la familia, la posibilidad de elegir con quién compartir.

Las personas nativas en esta casa serán afectas a las tareas intelectuales, con un gran sentido de la estética y la moderación.

Sociables, abren sus casas y heladeras a la gente que quieren. Son proclives a asociarse a clubes o fomentar actividades humanitarias.

La Casa Once es también el sitio de los proyectos y planes referidos a la profesión, las satisfacciones conseguidas y las dificultades que deberán sortearse para conseguir el éxito.

Casa Doce
Es la casa de la intimidad, la casa natural de Piscis y Neptuno. Refiere a la vida interior, a la fusión del yo con el cosmos, con la inmensidad.

La última zona astral está dentro del cuarto trígono, el de las finalidades. En este caso, de la espiritualidad y el sacrificio.

Las personas nativas en esta banda del Zodíaco estarán inclinadas al servicio humanitario, a la vida mística o de renunciamiento. Son alegres e intuitivas, influenciables y pacíficas.

Una característica de esta casa es que es el refugio de los vicios y las tentaciones malsanas, la delincuencia o las enfermedades crónicas.

A estas facetas negativas, se contrapone la bondad y la capacidad de entrega que tienen los huéspedes de la misma.

Signos y elementos

Los doce signos del Zodíaco se dividen en cuatro grupos de acuerdo al elemento que las gobierna: Fuego, Tierra, Aire y Agua.

Las leyes naturales dicen que el Aire aviva al Fuego, que sólo se apaga con Agua o Tierra. De la Tierra nace el Agua. El Fuego necesita del Aire. El Aire esparce a la Tierra, e indefinidamente se produce una relación entre pares y opuestos de los elementos naturales.

Cada signo lleva la naturaleza del elemento que lo rige: los de Fuego, entusiastas y positivos; los de Tierra, prácticos y previsores; los de Aire, comunicativos e intelectuales; y los signos de Agua, impresionables y emotivos.

Las características favorables y adversas de cada elemento, establecen una armonía entre los entre los signos de Tierra y Agua y los de Fuego y Aire. Hay disonancia entre los signos de Tierra y Aire, y los signos de Fuego y Agua.

Además, los signos pueden ser masculinos y positivos como Aries, Géminis, Leo, Libra, Sagitario y Acuario; o femeninos y negativos como Tauro, Cáncer, Virgo, Escorpio, Capricornio y Piscis.

Signos de Fuego
Los signos regidos por el fuego son Aries, Leo y Sagitario, a quienes les confiere el entusiasmo y ardor en todas sus acciones.

Con gran desarrollo del instinto, los regidos por este elemento son impetuosos, inteligentes y sensibles, y cada signo conserva su singularidad.

En Aries, las pasiones son intensas pero la espontaneidad que los caracteriza les impide perseverar en lo que comienzan.

Leo está centrado en la acción y su mayor preocupación es no perder el cetro ni la fe en sus planes. Suelen caer en los extremos cuando deben resolver algo.

Enérgicos e intuitivos, los sagitarianos son los más fogosos del Zodíaco. Sin embargo, poseen una gran capacidad para enjuiciar con sangre fría.

Signos de Tierra
Tauro, Virgo y Capricornio pertenecen al elemento Tierra, que les confiere percepción y razón práctica. Realistas y laboriosos, aceptan la realidad con sabiduría y paciencia activa. Detrás de una personalidad vigorosa, guardan una sensualidad y riqueza espiritual que pocos conocen.

Tauro es incansable. Arremete con lo que tenga por delante como un toro embravecido, aunque después pague las consecuencias.

La energía de Virgo se concentra en los detalles. Donde los demás ven desorden, los virginianos tienen un sistema perfecto donde nada se les escapa.

La paciencia de Capricornio es de antología. Tienen confianza en sus proyectos y saben esperar el tiempo que haga falta para cosechar la siembra.

Signos de Aire
Géminis, Libra y Acuario son los signos cuyo elemento es el Aire. Los nacidos bajo esta regencia tienen entre sus condiciones favorables la capacidad de adaptación, la diplomacia, el sentido artístico, el espíritu creativo y gran poder de comunicación.

Son los más inteligentes del Zodíaco.

El aspecto negativo está en la inconstancia y la apatía, de la que son presa fácil.

Los nativos de Géminis viven el presente con gran entusiasmo. Creen en causas nobles a las que se abocan con toda pasión.

Libra exalta el rasgo del signo: la comunicación. Es el arreglador ideal de entuertos.

Acuario es la inteligencia en su mejor expresión. Están dispuestos a poner sus conocimientos al servicio de la comunidad.

Signos de Agua
Cáncer, Escorpio y Piscis son signos de agua y representan el inconsciente. Seres sensibles y perceptivos con tendencia al misticismo, los regidos por el agua tienen a su favor la sensibilidad y el tacto. La pereza y la propensión a lo fantástico, a veces les juega en contra.

Los cancerianos, de intensa vida interior, son sensibles y navegan aguas seguras.

Por su parte, Escorpio guarda en las profundidades sus sentimientos más íntimos. Creativos, los escorpianos son los más sensuales del Zodíaco.

Piscis vive en su universo interior aunque todo lo externo lo modifique. Es un signo misterioso porque adopta distintas formas para sobrevivir.

Influjo de planetas

En astrología se mencionan nueve planetas que, según su ubicación en el Zodíaco en el momento de nacer, activan las energías del signo y las del planeta regente.

Los planetas se clasifican en mayores y menores. Mayores son Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter y Marte, quienes cumplen su recorrido en el interior de la órbita terrestre. Venus, Mercurio y la Luna son planetas menores.

También se distinguen entre maléficos como Neptuno, Urano, Saturno y Marte, y benéficos, como Júpiter y Venus. En tanto, el Sol la Luna y Mercurio se declaran neutros.

Un planeta alcanza su máxima dignidad (o potencia) cuando está en su domicilio, o sea, cuando coincide con el signo que rige. La debilidad extrema (o destierro) ocurre cuando el planeta está en el signo opuesto.

Desde luego, estas determinaciones no son absolutas. Si los dos planetas maléficos están bien aspectados, resultan de gran beneficio para el individuo, así como también otras conjunciones pueden terminar siendo negativas.

La conjunción se establece entre el planeta regente del signo y el tránsito diario de los astros.

El Sol
Representa el comienzo de la existencia, la síntesis, la energía vital. Confiere valor personal, energía para cualquier empresa y temperamento de fuerte emotividad, sobre todo en lo que se refiere al amor.

En aspecto es inarmónico; acarrea desenfreno en las pasiones, tendencia al narcisismo y la soberbia.

Su situación en la carta indica organización y éxitos para las mujeres, en tanto que para los hombres significa madurez, virilidad y creatividad.

Físicamente, el Sol gobierna el corazón y la columna vertebral. Rige a Leo y se le considera un planeta masculino que encarna el principio de la paternidad y la autoridad.
El símbolo representa el Todo, el círculo con la semilla de la vida en su interior.

La Luna
Es el satélite más cercano a la Tierra. Esta cercanía le permite influir sobre el flujo y reflujo de las mareas, y el ciclo reproductivo algunas plantas y animales. Es el regente natural de Cáncer.

Representa los cambios, la imaginación, lo femenino y perceptivo de la vida, la fertilidad.

Confiere un estado contemplativo del espíritu, muestra la actitud del nativo ante la vida, sus reacciones subconscientes e impulsos básicos.

En configuración negativa, acarrea una personalidad caprichosa, inconstante y con un toque de frivolidad. Las profesiones ideales son las relacionadas con el agua, la enseñanza y el comercio en menor escala.

La Luna rige sobre el pecho y el aparato digestivo.

Neptuno
Este planeta es el regente de Piscis y habla del cambio constante, del idealismo que toca la divinidad, el misticismo y las condiciones para el estudio de los misterios del universo.
Bien configurado, confiere una poderosa imaginación, siempre dirigida a la vida superior del espíritu; tendencia a los estados de meditación y la vigilia.

Cuando Neptuno está en oposición, marca tendencia a los vicios, la degradación de la personalidad y al escaso valor de la propia vida.

Los viajeros impenitentes, los artistas pocas veces comprendidos y los estudiosos de lo oculto, están protegidos por este planeta.

En el aspecto físico rige el subconsciente y ejerce influencia sobre los fluidos nerviosos.

Urano
Es el regente de Acuario. Representa el poder inventivo, la originalidad, lo imprevisto. La posición de Urano en la tabla del nacimiento indica la habilidad del nativo para efectuar cambio, para actuar con impulso y sin pensar en las consecuencias.

Confiere tendencia a las amistades ideales, sentido de amor a la humanidad, sentimientos fraternales y poderosa intuición.

Mal configurado, indica excentricidad, imprevistos cambios de temperamento y espíritu de contradicción.

Habrá muchas posibilidades en las ciencias informáticas y en la conducción de grupos innovadores en técnica y filosofía.

Ejerce voluntad sobre el sistema nervioso, los estados incontrolables, los movimientos que escapan a la voluntad.

Saturno
Saturno es el planeta de los límites. El pensamiento racional elige la seguridad que proporciona la prudencia, antes que los devaneos que llevan los rápidos entusiasmos. Rige al signo de Capricornio.

Saturno es el gran maestro. Las duras lecciones que se aprenden con su regencia son las indispensables para la vida. Confiere una gran medida para todas las cosas, sobriedad, sentimiento excesivo del deber y rectitud.

Si está mal configurado, trae consigo la hipocresía, un espíritu conservador, amigo de la rutina y hostil al progreso, desconfiado e intolerante.

Ideal para seguir los caminos de la investigación y los trabajos que necesitan paciencia y bajo perfil.

Júpiter
Simboliza la sabiduría, la grandeza de espíritu, la unidad en el bien y para el bien. Alude también a la disciplina constructiva y la generosidad. Rige al signo de Sagitario.

Júpiter en armonía concede un gran sentido del deber, el respeto por el orden superior, una gran alegría espiritual y un equilibrio emocional.

Mal configurado, ese planeta atribuye tendencia a la ostentación, el juego y la predisposición para actos dolosos que les permitan llevar una vida fácil. Escépticos o fanáticos, caen en excesos de todo tipo.

Las profesiones más afines son aquellas de alto vuelo: en la justicia, en la banca y en la dirección de empresas. El hígado y la circulación de la sangre están controlados por este astro.

Marte
Representa la actividad creadora, la fuerza y el movimiento, la energía en todas sus formas. Rige sobre Aries y Escorpio.

Marte, en armonía, otorga valor personal, audacia para iniciar planes osados, franqueza para enfrentar las encrucijadas.

Concede al nativo capacidad de mando, creatividad y una sexualidad potente.

Cuando Marte está mal configurado, confiere impulsos violentos y la tendencia a realizar actos irreflexivos, mostrarse vulgar y con un marcado espíritu de venganza.

El rol en la vida es aceptar los retos con mucho coraje; por eso, abrazan profesiones de riesgo y decisión como medicina, dirección y jefatura en fuerzas del orden.

Marte controla el sistema muscular y los órganos sexuales.

Venus
Venus tiene domicilio en Tauro con exaltación en Piscis. Representa el amor, por sobre todas las cosas. Planeta de la armonía, la belleza, los gustos refinados y el espíritu artístico.

Determina personas con disposición innata para las artes, en cualquiera de sus expresiones. Gracia de espíritu, finura y sutileza, son aspectos de esta personalidad.

En configuración adversa, indica falta de moralidad, una excesiva estimación de sí mismo, gustos disolutos y excesos sensuales de toda índole.

Además de las inclinaciones artísticas, los nativos tienen aptitudes para dirigir lugares de placer y lujo.

Venus gobierna la circulación de la sangre, la garganta, los riñones y los órganos femeninos.

Mercurio
Rige los signos de Géminis y Virgo. Es el planeta de la inteligencia, la relación mental con el mundo exterior, la lógica y la flexibilidad. Es conocido como el Mensajero de los Dioses porque gobierna todas las formas de comunicación, la escritura, los viajes y la palabra.
Confiere aptitudes intelectuales de todo orden, excelente disposición diplomática, poder de negociación y capacidad de análisis.

En mal aspecto, Mercurio abona personalidades hipócritas y deshonestas, y de juicios injustos.

Hay tendencia a las ciencias analíticas, la literatura o el periodismo. También las que les permitan conocer otras experiencias.

Rige los órganos respiratorios, los pulmones en especial, el cerebro y la tiroides.

Los Ascendentes

Se llama ascendente al signo que se encuentra en el espacio en el momento que se produce el nacimiento.
Para conocer el ascendente hay que consultar el calendario solar, puesto que cambia de signo cada dos horas aproximadamente. Estas son, junto con la posición del Sol, las dos situaciones más importantes para determinar la carta natal.

La hora exacta y el lugar de nacimiento imprimen características específicas a cada individuo. El ascendente marca la verdadera naturaleza de cada signo, modela la conducta y rige sobre los aspectos de la salud física, en tanto el Sol define el yo latente, así como los aspectos obsesivos de la personalidad.

El ascendente corrige y precisa las influencias del signo solar. Esta interacción permite agregar a la naturaleza propia, diferentes facetas presentes en otros signos y que en conjunto permiten conforman un ser único.

La ubicación del ascendente puede modificar la íntima singularidad que diferencia o corresponde a cada signo del Zodíaco.

Ascendente en Aries
Este ascendente comprende a las personas con capacidad para enfrentarse a la vida de forma enérgica y decidida.

Siempre se las ingenian para estar en primera fila en los acontecimientos cercanos. Su sentido de lo solidario los lleva a ponerse al frente de causas perdidas. Aceptan el desafío de caminar hacia su propio destino, cualquiera sea la ruta.

Tienen la capacidad de enfrentarse a la vida de manera enérgica y directa. En el trabajo, necesitan emprender acciones y sentir que son ellos los que dirigen la propuesta.

Se caracterizan por la franqueza, el entusiasmo al inicio de los proyectos y la escasa disposición a perseverar. Las cualidades arianas les permitirán alcanzar el brillo que merecen.

Ascendente en Tauro
El ascendente Tauro marca una personalidad dominante. Capaces de persistir hasta la tozudez cuando ponen algo en la mira.

Son personas con gran sentido práctico, que persiguen resultados concretos en cada uno de sus emprendimientos. Trabajadores como pocos, son algo intolerantes con sus colaboradores. Exigen un ritmo que pocos pueden seguir.

Amantes de la buena vida, aspiran a los bienes materiales, los viajes de placer y la acumulación de obras de arte.

Este ascendente desarrolla las calidades de Tauro respecto al amor y el sexo: celosos y posesivos, ardientes y demandantes.

El temor a las pérdidas los hace aferrarse a personas y situaciones con las no siempre están en lógica armonía.

Ascendente en Géminis
Este signo marcará la personalidad del dueño de este ascendente como una persona perceptiva, de amplio pensamiento y capacidad de adaptación.

La dualidad del signo los inclina a las actividades múltiples, el emprendimiento de distintas obras al mismo tiempo, con lo que corren el riesgo de dispersar la energía.

Géminis es el signo de la comunicación, y las profesiones que los contienen son las referidas a la trasmisión de información en cualquiera de sus formas. La diplomacia y las relaciones públicas son funciones que desarrollan con creatividad.

Si encaminan su potencial energético en la dirección correcta y a muy temprana hora, tienen asegurado el éxito de su empresa.

Ascendente en Cáncer
Reserva y paciencia. Ponen un objetivo en la mira y nada los detiene hasta que consiguen su propósito, en silencio y con tenacidad.

Se trata de un signo que caracteriza a las personas modestas y discretas en todos los órdenes de su vida. Desde su caparazón, se protegen de la incomprensión del mundo, refugiados en la familia y los afectos más cercanos, lejos de las luces y el glamour, que no los desvela.

Protectores, buenos padres y excelentes maestros, son vulnerables en materia afectiva. Necesitan del amor incondicional, sin preguntas ni explicaciones. Un repentino cambio de humor les hace sacar las tenazas y toman posiciones intransigentes o caprichosas. De trabajo fecundo y original.

Ascendente en Leo
El centro del Universo. Los nativos de este ascendente tienen una personalidad inclinada al poder y la autoridad.

La necesidad de ser protagonistas en todos los frentes que les toca actuar, los lleva a caminar al filo de la cornisa, tomando decisiones audaces sólo por desafiar.

Se vuelven demandantes de la atención del entorno y necesitan ser reconocidos por sus actitudes acertadas.

Celosos, les cuesta entender que sus afectos puedan estar bien en otra parte que no sea a su lado. Las obsesiones les juegan en contra cuando quieren establecer una relación amorosa. Los puestos de mando, con capacidad de decisión y dominio del tema, son ideales para los nativos con ascendente en Leo.

Ascendente en Virgo
Este ascendente marca personalidades puntillosas, que se detienen en pormenores que para otros pasan desapercibidos. Les importan los detalles y el análisis.

Prácticos, llevan sus esfuerzos a fines productivos; en general, logran buena situación económica.

Solidarios, están atentos a las necesidades de los que los rodean, ya sea vecinos, amigos o compañeros de trabajo.

Leales y sinceros, dicen lo que piensan, no importa el lugar ni el modo, lo que suele acarrearles problemas.

Son personas respetadas en su círculo de acción por su honestidad intelectual. Eficientes, suelen volverse obsesivos con la perfección. Los puestos de control e investigaciones son las profesiones más afines para nativos de este ascendente.

Ascendente en Libra
Se espera de ellos el equilibrio y la mesura. Es lo que intentarán conseguir durante toda su vida, mediando en situaciones conflictivas que el devenir de la vida les trae.

Toman recaudos antes de decidir asuntos que tienen influencia para otros; saben ponerse en el lugar del otro para tener una mirada más justa.

De mente abierta, están dispuestos a escuchar todos los puntos de vista, aunque conserven sus posturas. Preocupados por mantener quieta la balanza, suelen descuidar su armonía interior y caen en la melancolía.

En días inarmónicos, se empeñan en posturas difíciles de sostener en el tiempo. Aunque no lo reconozcan, vuelven sobre sus pasos si eso les permite mantener las relaciones en calma.

Ascendente en Escorpio
La mirada de Escorpio es capaz de ver más allá de lo que los demás pueden distinguir. Es intuitiva y pasional.

Enigmáticos, los nativos con este ascendente son personas apasionantes, atractivas por su inteligencia y creatividad.

Necesitan tener el control de mando, quieren estar en todo y controlar los movimientos de las personas a las que aman. Posesivos e intensos, llevan una vida entregada a lo que eligen, sin quejarse jamás.

De energía turbulenta, estos nativos tienen pasiones que los llevan por caminos tormentos en su primera juventud. Buenos progenitores en la adultez, logran conformar una familia. La orientación profesional que más los contiene es la investigación y la escritura.

Ascendente en Sagitario
Inquietas y decididas, las personas con este ascendente necesitan una meta en la cual volcar su energía. Independientes y rebeldes, tienden al movimiento permanente, sin llegar a conformarse con logros de menor escala a su propuesta.

Cuando alcanzan un objetivo, de inmediato se proponen otro paso más allá. El estímulo es el gran motor de la vida. De gran actividad sexual, son amantes apasionados y demandantes del afecto cotidiano.

Con una orientación negativa, este ascendente determina nerviosidad y cierto autoritarismo que los hace pensar que tienen la medida de la verdad. Las funciones más acordes con estas personas son las que imparten justicia y orden, asistentes sociales y asesores en legislación.

Ascendente en Capricornio
Son estrictos y eficientes. Las personas con este ascendente precisan tener fijo su norte y se dedicarán con unción a la tarea. Excelentes padres, enseñan a sus hijos el camino duro de la vida, aunque los protejan siempre. Son exigentes consigo mismos y con los demás.

Constantes, saben salir de las dificultades sin hacer alarde de sus cualidades. Sobresalen en cualquier actividad que se impongan por su perseverancia y eficiencia para moverse en el mundo de los negocios y las finanzas.

Prácticos y organizados, saben sacar partido de situaciones caóticas, que ordenan y administran para mejorar resultados.

Los negocios de cualquier envergadura son las actividades más proclives a desarrollar por estos nativos.

Ascendente en Acuario
Idealistas y rebeldes, los nativos de este signo zodiacal tienen una amplia visión del mundo que los rodea y un conocimiento profundo de su personalidad.

Se encaminan en trabajos que les permiten tener relaciones con el medio. El periodismo, el cine y la literatura se ajustan al temperamento de estos individuos.

Están en permanente pelea entre la búsqueda de la independencia económica y la libertad personal, y las ligazones afectivas del mundo que habitan.

Los altos ideales y la necesidad de impartir justicia los llevarán por caminos aciagos, pero jamás retrocederán en sus propósitos. Tienen una juventud llena de vicisitudes, una madurez tranquila y una vejez con alta calidad de vida.

Ascendente en Piscis
Abnegación y sacrificio. Los nativos de este ascendente están señalados por una exquisita sensibilidad para relacionarse con el mundo.

La predisposición mística y la fe inquebrantable los mantienen a flote, en una existencia llena de sucesos que lindan con lo extraordinario.

La agitada vida de estos seres se diferencia con la paz que irradian, razón suficiente para ser el oído favorito de los corazones en llamas.

Se los acusa de refugiarse en un mundo de fantasías, pero también se dice que son el signo del amor incondicional. Un amante de Piscis no se olvida así nomás.

Poetas, astrólogos, sicólogos y músicos son las profesiones que abrazarán con mayor éxito estos nativos.

¿Qué es la Astrología?

La astrología es una ciencia que consiste en interpretar los movimientos de los planetas en el cosmos y relacionarlos con los acontecimientos terrenales.
El momento exacto del nacimiento de una persona, o formación de una entidad, está influenciada por el lugar que ocupan los planetas en ese mismo instante. Este influjo definirá las características de la personalidad, que llevarán a actuar de una u otra manera, marcando el curso del destino.

El término “horóscopo” deriva de la palabra hora, que es lo que determinará el signo, ascendente y planeta que lo rige.

En astrología, se utiliza el sistema geocéntrico, es decir, se estima que los planetas giran alrededor de la Tierra.

Esta convención viene de tiempos remotos. La astrología fue base y fundamento de la astronomía, que se ocupa del estudio de la composición física, distancia y posición de todo lo que está compuesto el Universo: estrellas, constelaciones y otros.

Historia

La observación del cielo y sus misterios nace con el hombre mismo, con la curiosidad por conocer su destino.

Se conocen tablas planetarias que datan del siglo VII A.C.. Se estima que los babilonios la utilizaban para conocer los grandes acontecimientos, guerras y pestes que pudieran afectar al reino.

El primer manual de astrología es adjudicado a Ptolomeo, ya que los griegos, en el siglo IV A.C., pusieron el juicio de los astros al servicio de la exploración del destino del individuo.

Tras la caída del Imperio Romano, los árabes desarrollaron esta disciplina, a la que agregaron tablas de movimientos de los planetas, afinando el trabajo de los griegos. Con el redescubrimiento de la tradición helénica, siglos XV y XVI, la astrología pasó a ser una de las ciencias más importantes en las universidades europeas.
Con la demostración de Copérnico, de que es el Sol el centro del Universo, y posteriores descubrimientos, la ciencia avaló a la astronomía, mientras que la astrología quedó relegada.

Implicancias

El horóscopo solar se basa en el principio del orden que la Naturaleza impuso sobre la Tierra.

El ritmo exacto que tiene cada especie -la gestación, germinación, florecimiento y madurez-, se corresponde con los movimientos que efectúa la Tierra en el espacio.
Cada una de estas etapas son coincidentes y simultáneas con la posición que ocupan los planetas en el cielo.

De tal forma, los ciclos de la vida dependen de los dominios astrales que la Tierra recibe, y los movimientos del mundo y los astros influyen en distintos aspectos.
El principio del orden natural establece que todo tiene lugar, desde lo infinitamente pequeño hasta lo muy grande, y cada cosa es, al mismo tiempo, causa y efecto de muchas otras cosas.

El hombre es parte del Universo y, todo lo que en él suceda, afectará de manera positiva o negativa sobre sus circunstancias personales.
Cada constelación encierra el arquetipo de una cualidad de la energía cósmica, de tal forma que cada signo tiene su particularidad.

Carácter de los signos

Los signos reconocen otra calificación de acuerdo al lugar que ocupan en el ciclo anual de la naturaleza, el comienzo y fin de cada estación.

Las categorías se dividen en:

- Cardinales, -Aries, Cáncer, Libra y Capricornio-, que marcan el principio del otoño, invierno, primavera y verano. Implican acción y cambio, los comienzos.

- Variables o mutables, -Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis-, que coinciden con el fin de cada temporada. Establecen flexibilidad y adaptación a las nuevas circunstancias.

- Signos fijos, que comprende a los nativos en los meses entre los cardinales y variables -Tauro, Leo, Escorpio y Acuario- e indican la plenitud de un elemento. Determinan voluntad y armonía.

Esta clasificación estipula ciertas características a cada signo que, sumadas a la influencia del planeta que lo rige, conducen a la conformación de distintas personalidades. De la misma forma, posibilita acordar acciones o caminos diferentes al que se daba por establecido.

Cardinales
Aries, Cáncer, Libra y Capricornio, son signos cardinales. Se denominan así los signos cuya regencia coincide con cambios de temporada. Marcan el comienzo de una determinada etapa del ciclo vital.

Los caracteriza el don de mando y la necesidad de trascendencia que motiva a los nativos en esta fecha.

Aries marca el comienzo del otoño, etapa de la reflexión, del conteo de lo hecho y lo que aún queda por hacer.
Cáncer tiene la iniciativa necesaria para que los planes no queden relegados por oposiciones momentáneas.

Libra pone la ambición y el impulso, aunque la impaciencia juegue en contra.

A Capricornio, su versatilidad le juega a favor o en contra, dependiendo de la etapa de la vida en la que se halle.

Mutables

Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis se denominan variables, comunes o mutables. Son signos ubicados al término de las estaciones que dividen el año. La transición entre una temporada a otra les confiere la flexibilidad y capacidad de adaptación de la que hacen gala. De aguda inteligencia, son algo veleidoso y superficial.

Géminis es buen exponente de este signo, por la tendencia de los nativos a estar en medio de las cosas y adaptarse.

A Virgo se le endilga un exceso del sentido crítico, motivado por cierto desorden en las ideas.

Sagitario es práctico. Sabe negociar espacios de poder, es un buen padre y un enemigo de temer.

Piscis es capaz de renunciar a lo propio para no perturbar la paz. Tiende al misticismo.

Signos Fijos

Fijos son Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.

Cuatro signos que comprenden a las personalidades más intensas del zodíaco, aquellos a quienes nada los detiene cuando saben lo que quieren.
A Tauro su perseverancia acompaña sus ambiciones, firme en sus convicciones será un toro embravecido ante las barreras.

Leo se impone sin derramar sangre ni lágrimas. Cuando necesita la sutileza se muestra tan naif como un peluche, pero es mejor no desafiarlo. Cuando Escorpio saca sus tenazas, es mejor no estar cerca, avanzará sin prisa ni pausa.
Si respetan sus límites, no pica. Acuario es el más inteligente del calendario astral. Tiene capacidad de abstracción, sin perder el sentido de la realidad que lo circunda.

martes, 27 de octubre de 2009

Predicciones astrales: El poder de las velas

Las velas usadas para iluminar los caminos o las noches de quien las enciende, poseen un increíble poder místico, pues representan el consuelo del hombre. Son utilizadas en rituales para atraer la felicidad en el amor, los cuales deben ser realizados los días viernes, que son los más propicios para el amor.

Para conseguir su máximo poder siga estas breves recomendaciones: Antes y durante el encendido de la vela deben evitarse pensamientos negativos. Es importante desear con todas sus fuerzas lo que se está pidiendo mentalmente.

Deben ubicarse en un lugar alejado de las corrientes de aire y del paso de la gente.

No practique rituales con velas en compañía de otras personas, ya que sus energías podrían interferir con el pedido.

Deben encenderse con fósforos de madera y se graban con palillos del mismo material cuando hay que escribir un nombre sobre ellas.

De ser posible elija para el altar una mesa de madera ovalada o redonda.

Si se apaga sola es señal de que existe una fuerza que obstaculiza el pedido o que es la voluntad divina que no se siga adelante. En ambos casos nunca se volverá a encender la misma.

Para apagar una vela, en caso de que el ritual así lo indique, se colocará un vaso invertido sobre la llama. Nunca soplar.

Una vez encendidas no deben ser trasladadas del lugar, no tocadas por objetos metálicos (tijeras, agujas).

Los nombres se escriben de la mecha hacia la base cuando es para atraer y a la inversa cuando es para rechazar.

La mesa donde se prendan debe estar especialmente reservada para esta tarea. Sobre el altar, cada persona puede colocar figuras o estatuillas de acuerdo con su fe. La utilización de candelabros para encenderlas es ideal. Si no posee, puede hacerlo sobre varios platitos. Para darle mayor fuerza a su ritual, tenga en cuenta las fases de la Luna. Es sabido que en cuarto creciente todo acelera su proceso de crecimiento.

Para los rituales relacionados con progreso, crecimiento o prosperidad es conveniente comenzar el primer día en que la luna se encuentre en este estado.

Para los de amor la Luna nueva. Nunca debe hacerse un trabajo ritual durante el periodo de Luna llena, ésta trae consigo fuerzas muy poderosas pero negativas. w

lunes, 26 de octubre de 2009

Profeta chino vaticina guerra nuclear en 2010

Una sorprendente predicción fue rescatada por expertos del profeta Song Ha, sabio nacido en 1845, del que se desconoce su verdadero nombre. El autor predice los acontecimientos de 120 años, desde finales de la dinastía hasta 2015.

Según el portal todoprofetas.com, la interpretación del libro, las claves que rigen los próximos años entre 2003 y 2010 son la "puerta del norte" (Corea del Norte) y el tema "nuclear", lo que significa que el sabio previó la crisis nuclear norcoreana.

De hecho la definición aparece en el libro el año 1945, cuando EU puso fin a la II Guerra Mundial con los bombardeos atómicos a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Asimismo, pronosticó una posible guerra en 2007 entre EU y Corea del Norte como desenlace a la crisis nuclear, y para otra guerra hegemónica en 2010 con armas nucleares que enfrentará a EU y China.

Y eso no es todo, las visiones del asiático, según interpretaciones, abría pronosticado con certeza la división que abriría en el mundo occidental la guerra de Irak y el enfrentamiento entre EU, Francia y Alemania.

Sin embargo, también habría pronosticado que en el segundo periodo de G.W. Bush, éste iba a ser asesinado, lo que no sucedió. Según el visionario, este hecho iba a marcar el comienzo de la guerra.

La guerra provocaría la caída del régimen comunista norcoreano con la muerte de su líder, Kim Jong II, lo que abriría el proceso de unificación de las dos Coreas.

China, por su parte, adoptaría a partir de 2005 una política ofensiva para frenar la política hegemónica de EU en el Noreste de Asia, lo que daría lugar a un enfrentamiento nuclear en 2010 entre ambos países.

Para evitar un cataclismo nuclear en la península, el libro aconseja al Gobierno surcoreano acabar con la diplomacia partidista basada en la alianza con un determinado país, y en su lugar pide una diplomacia de EU neutral, equilibrada y armonizada con las cuatro potencias de la zona, EU, China, Japón y Rusia.

Pese a todo, el libro pronostica una época de prosperidad para la península coreana a partir de 2011.

También adivinó los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EU, mediante frases como "un edificio grande de EU se tiñe de rojo" y "la Casa Blanca o el Pentágono serán atacados por el enemigo".

Secretos de la conciencia maya solar para ser millonario

En tiempos convulsionados, por la pobreza, la enfermedad, desempleo y carencia, surge una alternativa en este camino, redescubrir la conciencia maya, esta permitirá a cada persona, consolidar un canal para curar su alma y con esto redescubrir su sendero espiritual, recordando que el hombre del tercer milenio, es un ser integral compuesto de un cuerpo físico, espiritual y energético, y cada parte debe de ser trabajada grupalmente, para fomentar lo que las profecías mayas señalan para 2012, el último viaje de la humanidad, como medida de purificación, hacia un nuevo estilo de vida menos complicado, ambicioso y carente de solidaridad.

Actualmente vivimos con la mente rota, por siempre estar ausentes de nuestra vida, es decir, somos espectadores de nuestro vivir, esto basado en no darnos cuenta de que sólo la felicidad se logra cuando reconocemos que lo que hoy tengo que vivir a plenitud, es lo que los abuelos mayas, llamaban el eterno presente, el error generalizado, es el no saber involucrarnos con el presente, actualmente tenemos parte de nuestra energía aquí (eterno presente) y la mayoría en el pasado ó en el futuro.

El método de conciencia maya solar nos da pautas y mecanismos para romper con las trabas mentales de miseria, enfermedad y caos de vida, por medio de una dieta mental, que hará que usted deje de vivir para la negatividad y se convierta en una persona mujer más productiva, exitosa, amada, sana y millonaria.

Según los mayas, para obtener riqueza material debemos apegarnos a la ley del menor esfuerzo físico y ejercitar el sistema de creencias mentales subconscientes.

¿Cómo recuperar el poder de generar riqueza material?, según los sabios mayas, requiere de una profunda alquimia en nuestra forma de pensar, decir y actuar.

Según este concepto, el creador brindó para ti riqueza, abundancia y bienestar, aun antes de que naciéramos, el problema radica en que no sabemos aceptarla, por el no creer merecer, tan arraigado en nuestra educación, desprogramando la mente inconsciente que es la creadora de la barrera entre tú y la riqueza material, conseguirás convertirte en millonario y además de esto obtendrás el patrón de cómo acumular riqueza, que es lo que hace que los millonarios lo logren, en relación a sus creencias, de que siempre encuentran oportunidades de hacer negocios y multiplicar su caudal.

Profecías sobre el fin del mundo

Fueron "descubiertos" en 1949 por el antropólogo Oscar Nuñaz del Prado al sur del Perú, pero recién en 1955 llegó a las aldeas de O'ero la primera expedición occidental. En 1959, en ocasión de la fiesta anual del Regreso de las Pléyades que se lleva a cabo en los Andes, los miles de asistentes, entre ellos muchos chamanes, observaron con asombro como los Q´ero, vestidos con el emblema Inca del Sol, se dirigieron a la cumbre de la montaña para anunciar que el tiempo de las profecías estaba cerca.

En noviembre de 1996 un pequeño grupo de Q´eros, incluyendo al líder de la tribu y el jefe chamán, visitó varias ciudades de Estados Unidos para cumplir una de sus profecías. En la Catedral de St. Juan el Divino, en Nueva York realizaron un ritual chamánico que no ce celebraba hacía 500 años.

La idea era unir simbólica y espiritualmente a los dos continentes de América del Norte y del Sur. Ese era el momento del gran encuentro llamado mastay, o la reintegración de los pueblos de los cuatro puntos cardinales, una preparación para el día en que el Águila del Norte y el Cóndor del Sur (las Américas) vuelen juntos otra vez.

Este pueblo sostiene que desde ese minuto en adelante, comenzaría un cambio profundo en el mundo entero, un camino hacia la sanación. La profecía sostiene que Norteamérica proporcionará la fortaleza física o cuerpo; Europa proporcionará el aspecto mental o cabeza; y el corazón lo proporcionará Sudamérica.

Pero este conocimiento en forma de profecía es optimista ya que se refieren al final de los tiempos como la muerte de una forma de pensar y de ser, el fin de una forma de relacionarse con la naturaleza y la tierra.

En los próximos años, los incas esperan que emerjamos en una era dorada, un milenio dorado de paz. Las profecías también aluden a unos cambios tumultuosos en la tierra, y en nuestra psique, volviendo a definir nuestras relaciones y espiritualidad.

Ellos le llaman Pachacuti y ya ha empezado. Originalmente Pachacuti fue un gran jefe inca que vivió a finales del siglo XIV, incluso se dice que él construyó Machu Picchu, y que fue el arquitecto de un imperio de igual tamaño que los Estados Unidos.

Pero para los incas, Pachacuti es un prototipo espiritual, un Maestro, un luminoso fuera del tiempo. El era un Mesías, pero no en el sentido cristiano, sino un símbolo y promesa de lo que podemos llegar a convertirnos. Su nombre también significa "transformador de la tierra".

Este tiempo que ya ha comenzado, traerá un período de confusión, que luego devendrá en iluminación. ¿De qué se trataría? Los jefes chamanes hablan de un desgarro en el mismísimo tejido del tiempo. Esto nos ofrece una oportunidad para describirnos no como lo que hemos sido en el pasado, tanto personal como colectivamente, sino como lo que estamos deviniendo.

Los Q´ero creen que las puertas entre los mundos se están abriendo otra vez, agujeros en el tiempo que podemos atravesar e ir más lejos, donde podemos explorar nuestras capacidades humanas. Recobrar nuestra naturaleza luminosa es hoy una posibilidad para todos aquellos que se atrevan a dar el salto.

Los chamanes andinos no tienen un Buda o un Cristo a quien seguir. Más bien dicen: "Sigue tus propias huellas. Aprende de los ríos, árboles y rocas. Honra al Cristo, el Buda, a tus hermanos y hermanas. Honra a la Madre Tierra y al Gran Espíritu. Hónrate a ti mismo y a toda la creación. Mira con los ojos de tu alma y comprométete a lo esencial".